sábado, 11 de febrero de 2023

¿DE QUE COLOR SON LOS BURROS QUE VUELAN?

 


La cultura moderna nos ha dado a mamar desde la infancia, la idea que, el abandono de la religiosidad es una evolución de la inteligencia humana.  Pongo en cuestión aquella verdad inconcusa de la modernidad.

El mito, el misterio, lo místico; a mi juicio, es una reacción del ser humano ante la impotencia de la inteligencia racional de explicarse los fenómenos del mundo. En la historia humana se abandonan los mitos y la religión, cuando se cree haber encontrado un sistema filosófico que explique esa realidad. Pero los sistemas filosóficos, y sus hijas más rústicas que son las ideologías, son autos de fe muchas veces menos respetuosos de la verdad, que la religión.

La religión, creo yo, contra la opinión culta moderna, es un destilado de la inteligencia humana, mucho más profundo y refinado que la filosofía y la ciencia. En otras palabras, se necesita mayor inteligencia para entender lo místico que lo filosófico.

Y en esa involución estamos. Un escalón descendente más en el uso de la inteligencia ha sido provocado por la omnipresencia de la técnica en la vida humana cotidiana. El hombre buscó certezas, en el mito o en la comprensión racional, para brindarse seguridades respecto del futuro desconocido. Y algunos superdotados, en el afán de comprensión racional de la realidad, inventaron la técnica sofisticada, que ha penetrado todos los entresijos de la vida humana en el mundo entero.

Esta invasión de la vida cotidiana tiene indeseados efectos sobre la siquis humana. Nos separa de la precariedad natural de lo desconocido. ¿Por qué habría de ser un problema tener mayores seguridades, vivir en un mundo más limpio, pulcro, predecible y cómodo? Que ya no necesita ni de la religión ni de la certeza racional para vivir de manera cómoda y predecible. Respondo que de esa manera el hombre ya no tiene necesidad de enfrentarse a la realidad desconocida. ¿Y cuál podría ser el problema de aquello? Qué su inteligencia ha involucionado.

El hombre social del siglo XXI ha perdido el hábito de dudar. El habito de investigar. El hábito de imaginar que hay tras la apariencia de las cosas. Lo pero de todo es que los poderosos, siempre ávidos de incrementar su poder, han descubierto este fenómeno en las masas, y lo explotan hasta la náusea.

El llamado marketing o publicidad inductiva usa un método universalmente presente en el mundo de las comunicaciones. Repetir. Repetir un absurdo, al punto que deje de serlo. Por ejemplo, la mujer fea usa un determinado perfume y pasa a imaginar que es la modelo de la foto del avisaje. El alfeñique ve a John Wayne fumando marlboro, e imagina que fumando ese cigarrillo compartirá la rutilante vida del héroe cinematográfico. Hitler convenció a los alemanes que los judíos eran una raza inferior. Y tamaño absurdo lo creyeron en base a la repetición constante y sistemática.

Si publicitariamente repites; los burros vuelan, los burros vuelan, los burros vuelan; fácilmente podrás imponer una disyuntiva para el debate público tal como: ¿De qué color son los burros que vuelan?

Pongo estas evidencias epistemológicas, para poder entender, hasta que punto estamos en Chile dentro de un barril que flota rumbo a las cataratas del Niágara.  

Nuestra casta política, la peor de la historia de Chile - incluso peor que la que gatilló la guerra civil de 1891 –, apanicada por una revuelta delictual creyó (porque en su limitación radical creen cualquier cosa) que esa revuelta los podría desalojar del poder y de sus privilegios. Para salir del paso, dándole el punto a revolucionarios ñoños que deseaban cambiar la sociedad con recetas de principios del siglo antepasado, impuso el siguiente silogismo: Primera premisa) Tenemos problemas sociales y políticos; Segunda premisa) Tenemos una constitución que redactaron cuatro generales entre cuatro paredes; Deducción) la causa de los problemas sociales y políticos se soluciona cambiando la constitución. El electorado se dio cuenta por que ya era demasiado, que los burros no volaban. La casta política se encontró de bruces con qué, en un intervalo lúcido el electorado decidió rechazar se cambiase la constitución, quedando al desnudo la pobreza intelectual y moral de los líderes políticos.

Ese electorado captó que el verdadero silogismo era; Primera Premisa) Tenemos problemas sociales y políticos; Segunda premisa) Tenemos la peor casta política de oligarcas que se autoasignan remuneraciones millonarias y no entienden de la realidad, no identifican los problemas porque la molicie del poder los corrompió, y lo único que buscan es mantener sus privilegios; Deducción) Debemos hacer tabula rasa con esa casta política, desalojarlos del poder y generar un gobierno de unidad nacional, que disminuya drásticamente el tamaño del estado y la influencia de los políticos.

Pero sucede que esa casta política (nuevamente aterrorizada con el desalojo) tiene la manija y han vuelto con la segunda intentona de convencer al país que los burros vuelan. Lo peor del caso es que quienes lúcidamente se opusieron desde el día uno a este descomunal despropósito, mientras el país se cae a pedazos, han dicho: Bueno; si total discutiendo del color del burro volador, podemos ilustrar a la ciudadanía que los burros no vuelan. ¡Pero qué error más garrafal!

En su libro, Diálogo; Trasbordo Ideológico Inadvertido, don Plinio Correa de Oliveira hace más de cincuenta años describió como la sumisión de los cuerdos a la estupidez de los estúpidos, a los únicos que hace ganar es a los estúpidos.

El Partido Republicano que originalmente fue un proyecto político para reaccionar a la estupidez que envuelve la totalidad del espectro político, ha decidido jugar con las armas de la mentira y del error. ¿Cuál será el resultado? Terminará siendo un equipito que estará peleando el descenso en una liga rasca que no convoca espectadores. Nadie los irá a ver al estadio.

Damas y caballeros: Nos hemos quedado sin referentes, sin representantes y sin nadie que pueda arreglar el espectro político desde dentro.  

Mis amigos me responderán: Es que no hay opciones. Hay que cambiar desde dentro a la política. No cambiarán nada, se mimetizarán con los imbéciles y acelerarán al avión en picada. ¿Solución? Desobediencia civil y desalojo total. NO A LA NUEVA CONSTITUCION SEA CUAL SEA. LOS BURROS NO VUELAN.

Febrero de 2023

miércoles, 1 de febrero de 2023

LOS INTELIGENTES Y LOS EXPERTOS

 


Inteligencia, es una palabra que en su raíz etimológica describe a quien sabe elegir. Encerrado entre el prefijo int, y el sufijo encia, se ubica la médula de esta palabra que es elegir. Curiosamente la palabra elegancia -destreza para elegir-, quiere decir etimológicamente lo mismo, pero ha derivado hacia un sentido más bien estético. Petronio, quien ofició de asistente artístico de Nerón, era considerado el arbiter elegantae, no solo por su buen vestir, sino por su inteligencia de saber discernir entre lo bello y lo feo.

Experto, según el diccionario de la Real Academia, refiérese a la persona con grandes conocimientos sobre una determinada materia. Como con la palabra conocimientos nos referimos a conceptos interpretativos de la realidad ya adquiridos, el experto es quien acumula un arcano de experiencias propias o -en su gran mayoría- de terceros. La experiencia es la madre de la ciencia dice el refrán y hay mucha lucides en ello.

Pero el filósofo Ortega y Gasset nos somete en este punto a una gravísima tensión (como siempre los filósofos complicándonos la vida). Sostiene que, siendo la vida un devenir en el tiempo, siempre las ideas van a nuestra espalda y la realidad frente a nuestros ojos. Con esa metáfora quiere señalar que siempre lo que se dice de las cosas será fruto de un pretérito, y jamás de la realidad sobreviniente. En síntesis, para enfrentar la realidad, para discernir sobre ella, nunca será suficiente la experiencia, y siempre la vida nos demandará elegir frente a lo desconocido ¿Con cuál herramienta? Con la inteligencia. La experiencia es una herramienta de la inteligencia. Pero no basta. Por eso los que marcan siempre el camino de la colectividad humana, son los inteligentes y jamás los expertos.

Grouchy, uno de los mariscales de Napoleón, era un experto en la guerra y muy leal a Napoleón. Lo había demostrado reiteradamente. En la batalla de Waterloo, recibió la orden de separarse del grueso de las fuerzas imperiales con el fin de dar caza a los prusianos. Pero sus conocimientos de experto no fueron capaces de discernir que los prusianos lo eludieron y fueron directo a Waterloo, y precisamente ellos inclinaron la batalla para infringirle la definitiva derrota a su venerado jefe. Bastaba que el experto Grouchy usara la inteligencia como le imploraron sus generales y volviera sobre sus pasos, y el triunfo de Napoleón habría sido total. La experiencia le nubló la inteligencia con fatales consecuencias.

La pandemia del Covid 19 es un evento que dejó al desnudo la gravísima falencia que sufre el mundo contemporáneo: Una sobrevaloración de la experiencia y una patética depresión en el uso de la inteligencia.

Para efectos de análisis, soslayo la mala fe que pudiere existir a causa del connubio entre OMS financiada en parte por la industria farmacéutica. Burócratas que detentan un enorme poder, usaron y abusaron de medias verdades, no se sabe si en cumplimiento de una agenda que beneficiara a sus patrones las farmacéuticas, o simplemente para cuidar la pega. Medias verdades que, como se sabe, son muchísimo más dañinas que las mentiras.

Solo me refiero a la estupefaciente aceptación y sumisión generalizada de las estructuras políticas del mundo, de enfrentar un fenómeno amparados exclusivamente en protocolos y reglamentos de reacción prestablecidos, sin un examen prudencial de costos y beneficios que las medidas causarían conforme a una deducción mínimamente lógica. Recién estamos dimensionando el daño que se le causó a la estructura social, sanitaria, política y económica del mundo.

Y como la inteligencia no está de moda, nuestros conductores del Estado y de la sociedad; presidente, parlamentarios, grandes empresarios, jueces y alta burocracia, parece que no la cultivan. Prefieren guiarse exclusivamente por protocolos, palabra mágica que esconde el total desinterés de encarar y solucionar los problemas. Hay que saber lo que se lleva, y aplicar esos protocolos.

Y donde es más dramático este divorcio entre inteligencia y acción, es entre nuestra clase política la cual se conduce cual perros de Pavlov, (aquellos que secretaban saliva cuando les tocaban una campana). Sin discernir el porqué del resultado del plebiscito, han procedido a mirarse el ombligo y diseñar la fórmula para un nuevo diseño institucional, violando las normas constitucionales que esa misma clase política se dio, para intentar se aprobara el delirante mamarracho constitucional rechazado masivamente por el pueblo de Chile.

¿Cuál es la solución? El comité de expertos. Fuera los inteligentes. Dentro los expertos. No miren para adelante. Solo por el espejo retrovisor.

Pero sucede que los problemas que le impone la realidad contemporánea son muy distintos a los problemas que teníamos hace 10, 20 y para que decir 30 años atrás. Sucede que la complejidad del mundo de hoy, la tecnología del mundo de hoy es indescifrable si no echamos mano al discernimiento.

Requisito del discernimiento, nos propone el filósofo Julián Marías, es instalarnos en la circunstancia. En la circunstancia de nuestra vida sus potencias y sus debilidades (el epítome del oráculo de Delfos: conócete a ti mismo); pero sobre todo cuando se quiere legislar sobre algo tan importante como una ley fundamental, estar instalado en la circunstancia que nos rodea. El sentido trágico de la realidad contemporánea.

No. No necesitamos expertos. Necesitamos Arbiter Elegantae. Necesitamos muchos Petronio que sepan discernir sobre la belleza. Necesitamos muchos Séneca que sepan discernir sobre la justicia. Necesitamos muchos Benedicto XVI que sepan discernir sobre la verdad. No necesitamos expertos que nos digan lo que se lleva. Necesitamos inteligentes que nos propongan donde debemos ir como sociedad. Y esa propuesta debe ser clara para que la soberanía popular resuelva.

Enero 2023

martes, 11 de octubre de 2022

EL RESENTIMIENTO; LA PILA ATÓMICA DE LA IZQUIERDA

 

La ciencia batalla sin cesar, pero sin éxito aun, por encontrar la fuente inagotable de la energía a través de la fusión nuclear. Se pretende crear un artefacto que se denomina la pila atómica que sería como un sol en miniatura de energía inacabable, que no produce residuos lesivos a la salud humana.

El resentimiento es el manantial de la izquierda política; aquella fuente inagotable de energía que alimenta la polémica y la odiosidad, a través de la cual -según el discurso de izquierda- los desvalidos serán salvos y redimidos y los potentes y talentosos serán castigados y sancionados. Al contrario de la ansiada energía atómica limpia, es esta una energía sucia que emponzoña la convivencia humana.

La ideología de género es una creación del marxismo tardío que pretende extender las fuentes de conflicto dialéctico a los planos sexuales e incluso transexuales. Según esta ideología, ser transexual sería entonces un capitus deminutio o condición disminuida del género humano, y los que somos varones o mujeres habríamos oficiado de victimarios de las víctimas que ostentan esa condición. La sociedad compuesta por varones y mujeres que ejercitan su sexualidad según dicta la biología, habríamos sojuzgado a dichas víctimas. El relato como se ve es bastante alambicado y carece desde luego de correlato empírico, pero para eso basta con repetir como mantra, esta verdadera monstruosidad lógica, para que ella adquiera en el mundo de la post verdad, total validez.

Hay una diputada de izquierda que dice ser trans. Dentro de la nomenclatura de la ideología de género eso quiere decir que, siendo varón de nacimiento, se percibe como mujer y usa un nombre de mujer. Es una condición que ha acompañado a muchas personas desde tiempos inmemoriales. Un accidente biológico o sicológico según sea el caso o la perspectiva de análisis, que ahora -solo ahora- es esgrimida como una bandería política de izquierda. Podría ser una bandería de derecha liberal pues la condición sexual a la pinta de cada cual, se esgrime como un ideal liberal por parte de quienes argumentan el derecho a la individualidad y a la autoidentidad sin límites. Pero es de izquierda y eso tiene sus consecuencias que pasaremos a explicar.

Federico Nietzsche en su célebre obra Genealogía de la Moral apunta sus dardos contra el resentimiento humano. Señala que la apetencia de expulsar de la conciencia la propia debilidad induce esta pútrida emoción, que siempre ha existido. Con su dialéctica directa y sin matices expresa: Yo sufro. Alguien debe ser culpable de ello: Así piensa toda oveja enfermiza. Al final de su obra señala Nietzsche proféticamente: El resentimiento; donde mejor florece esta planta, es entre anarquistas y antisemitas. Recuérdese que cuando escribió aquello el comunismo no existía de modo que decir anarquismo engloba a todos los revolucionarios de izquierda. Y su referencia al antisemitismo es el categórico mentís de quienes vinculan al bigotudo genio, con el nacional socialismo, que condujo al pueblo más culto de Europa al resentimiento más abyecto y al nihilismo del cual aún no se recupera.

Pero las intuiciones de Nietzsche no terminan con sus pronósticos trágicamente certeros para el siglo XX. Hay otro pronóstico que se está manifestando ahora, en nuestro siglo XXI. Señala Federico; ¿Cuál es el peor daño que puede causar el resentimiento? No es el fracaso de los resentidos. Desde la noche de los tiempos existen resentidos y siempre los habrá.

El gran peligro está en que los talentosos y potentes; aquellos que enfrentan las dificultades y las superan, aquellos que sus desgracias solo sirven para superarse a ellos mismos, y vencer a esas circunstancias, se crean el discurso de los resentidos. Crean que su condición de potentes, coherentes, bellos, inteligentes; son la causa de la impotencia, flaqueza y fracaso de los débiles.

Ese es la realidad de la derecha parlamentaria actual. Representan, o deberían representar, al sector de la población que se vale por sí mismos, que afronta y enfrenta las dificultades de la vida diaria y las vence, a los varones, mujeres, homosexuales, transexuales, ciegos, sordos o que tengan cualquier condición de adversidad en el mundo, que se superan cotidianamente y están satisfechos consigo mismos por hacerlo. La derecha, que debería representar a esos ganadores, le hace creer y sentir a esos ganadores que son la causa de la desdicha de los perdedores del mundo.

Un diputado de derecha que no se caracteriza por su prudencia y templanza, expresa dos verdades respecto de esa colega diputada transexual en una discusión parlamentaria respecto a derechos previsionales de las mujeres – no puede menstruar como mujer ni puede embarazarse – previo que la diputada transexual negara mérito a sus opiniones por su condición de varón.

Se desencadena entonces la mise en scene del resentimiento victimista. El diputado habría vejado a la diputada transexual. Esta sería una víctima de una nueva vejación después de todas las que nosotros los comunes mortales le habríamos infringido. Y todo un largo etcétera de conductas de una izquierda que incluyen un grotesco proyecto de ley para hacer cesar en el cargo al diputado supuestamente tránsfobo.

¿Y cual es la conducta de la derecha? Cede y concede al discurso victimista y resentido de la izquierda.

Tres recomendaciones:

Gonzalo: No ceda a la ira. Recuerde que tiene resentidos y seudo víctimas en el otro lado del hemiciclo. Resentidos y víctimas por propia decisión y no por culpa suya ni de sus partidarios. Cultive la virtud de la prudencia. No de combustible para que la izquierda nos siga intoxicando con su odio.

Parlamentarios de derecha que ceden y conceden a las iniciativas de la izquierda incluido esta delirante puesta en escena: fortaleza y prudencia. Honren a quienes representan y no a quienes no representan. No sean pusilánimes de asustarse por el estrépito de la izquierda. Los resentidos jamás los votarán a ustedes.

Parlamentarios de izquierda: El resentimiento es y será una potencia para reclutar prosélitos para ustedes. Lo es desde Caín. Pero el victimismo, es un discurso demasiado ridículo. Recuerden que el país del roto chileno despertó en la última elección. Pronto se darán cuenta que al victimismo no le quedan fondos contra los que girar y seguir sembrando la discordia a los resentidos.

Octubre 2022

sábado, 1 de octubre de 2022

BORIC Y DESBORDES; LOS ILUMINADOS. REFLEXIONES SOBRE EL ESOTERISMO

Tanto en la Academia de Platón como en el Liceo de Aristóteles, se conjetura -no hay evidencias muy claras que así fuese- que existían dos clases de conocimientos: el exotérico que era para todo lector, y el esotérico conocimiento que se difundía internamente y solo para algunos alumnos iniciados poseedores de otros conocimientos previos, sin los cuales el conocimiento esotérico era incomprensible o mal interpretado.

En el Evangelio de San Mateo 5,13 16, se relata la parábola de Jesucristo donde se podría inferir una hostilidad del cristianismo hacia lo esotérico. Según esta parábola todo el conocimiento debería ser exotérico, es decir, para todos los hombres de buena voluntad. Jesus dice a sus discípulos, Vosotros sois la luz del mundo. No se puede ocultar una ciudad puesta en lo alto de un monte. Tampoco se enciende una lámpara para meterla debajo del celemín, sino ponerla en el candelero y que alumbre a todos en la casa.

En la sociedad de masas que irrumpió a mediados del siglo diecinueve y veinte proliferaron las logias masónicas. Fueron muy populares. En cada pueblo y ciudad de nuestro país reclutaron a personas -casi exclusivamente varones- de distintas clases sociales, generando una suerte de comunidad de influencias entre las clases adineradas y la clase media que entonces irrumpía en la sociedad con fuerza. Una de sus premisas fue el secretismo. Las Tenidas o ritos masónicos eran secretos o al menos reservados para los iniciados y se ocultaban para todo público. El secretismo permitía a sus miembros dar una sensación de pertenencia en exclusiva, de conocimientos y saberes vedados a los no iniciados. A los masones de menor jerarquía intelectual aquello les permitía labrarse una autoimagen de celebridad.

Por causa de su secretismo y otras razones de muy larga explicación, se generó una hostilidad y enemistad entre la masonería y la Iglesia Católica, cuyos ritos eran explícitamente públicos. Se llamaba a ellos con una campana que todos podían escuchar. Pero también entre católicos ha existido el secretismo en órdenes religiosas y como los jesuitas. En nuestro siglo se han incrementado el sectarismo secretista en la iglesia que pareciera transgredir la prescripción evangélica citada.

Uno de los efectos más visibles de la irrupción del internet, es que se han abierto todas las bibliotecas del mundo y se ha popularizado el saber humano, en un grado que es inédito en la historia de la humanidad. Antonio Escohotado, un ensayista español difícil de clasificar entre filósofo, antropólogo, científico; ha voceado en su prolífica obra esta realidad que se nos vino encima: el que quiera conocer será un sabio, sin necesidad de asistir a ninguna academia. Nadie puede impedir a las personas de distintas edades, clases sociales, sexos y razas, con o sin dinero, conocer las inconmensurables variables del hoy extenso conocimiento acumulado por la humanidad.

Esto supone una grave afectación a centros de poder que manejaron la información y el conocimiento en exclusiva, suministrando los datos al vulgo, que les permitían entre otras cosas, consolidar y sostener el poder que administraban. Esta realidad es un verdadero tsunami que golpea como ariete todas las estructuras de poder del mundo. La burocracia mundial, las universidades, la prensa propietaria de costoso capital para su negocio, partidos políticos, las élites financieras, colegios profesionales; se defienden espantados que este tsunami los arroje al baúl de los trastos viejos. Surgen los defensores del purismo informativo, ridiculizando de manera infantil, a quienes se informan acuciosamente a través de los medios que proporciona la red. Lo esotérico pierde territorio y es inundado por lo exotérico. Porque se rompió el ciclo existente desde la Academia de Platón hasta hace pocos años atrás: Ya el conocimiento no va hacia las personas, sino las personas van hacia el conocimiento. ¿Por qué este cambio tan radical? Pues porque el internet lo ha hecho posible. Así de simple. Incluso la prescripción evangélica de Mateo 5, 13 16 como mandato pierde algo de sentido, porque La luz del mundo no hay como ocultarla. No hay celemín. Destruir la red es muy difícil.

Por este fenómeno resultan ridículas y ñoñas las declaraciones de Gabriel Boric hechas a CNN respecto que no puedes ir más rápido que tu pueblo, y estoy muy orgulloso de lo que estamos haciendo en Chile porque somos una nueva generación con nuevas ideas. Lo retratan como un esotérico miembro de una logia de pueblo chico del siglo diecinueve.

Tus ideas Gabriel, TODOS sabemos que no son nuevas. Basta googlearlas en el celular para darse cuenta de que son de 1968 y han fracasado. Tu pretensión de hacernos saber que vas mas rápido, TODOS sabemos que son fruto de tu narcisismo nacido de tu incapacidad para enfrentar el mundo. TODOS sabemos que has tenido fracasos y eso te lleva a tener una perspectiva algo patética de tu instalación en el mundo. ¿Por qué soy insolente contigo? Pues porque has sido insolente con el pueblo de Chile, tildándonos de atrasados. Gabriel; vives en la sociedad del conocimiento. Las aposturas y amaneramientos para aparecer como un iluminado te hacen aun más ridículo. Llegaste a la presidencia de la república por un accidente estelar. Enfrentaste a candidatos en primarias y en segunda vuelta, lo suficientemente impopulares para que los electores te votaran como mal menor. Fue un accidente. No trates de aparentar lo que no eres. Todos se dan cuenta de tu manifiesta incapacidad. Con humildad puedes zafar y terminar tu período. Si sigues con tu voluntarismo ridículo y nerd, terminarás saturando al electorado y humillado.

Lo de Mario Desbordes es aún más ridículo. En una entrevista dada a un canal de muy poca audiencia, vi en youtuve un video que después fue bajado seguramente por el repudio de que fueron objeto sus expresiones; el ponderado Desbordes fustigó a Teresa Marinovic y a todos quienes desinformamos sobre la espléndida agenda 2030. Dijo que estamos cayendo en los mismos vicios del presidente Bolsonaro, de informar a través de Whatsapp (¡!); que somos de la misma clase de los que desinformamos sobre los efectos letales de las vacunas, y nos niveló con los terraplanistas.

Marito; ya no estás en una logia de barrio donde puedes asustar a los aprendices con trucos dialécticos. De nada vale que uses el teléfono para que bajen tus lamentables exabruptos dichos con tu mejor talante de hombre ponderado y tolerante. Ya fueron difundidas, no a los cuatro gatos que ven tu canal amigo, sino a ese gran público que no te cree y que no entiendes. Vivimos en una sociedad a la cual aun no te adaptas: la sociedad de la información. No eres poseedor de información esotérica a la cual nosotros los vulgares que no pertenecemos a tu logia, no tengamos acceso. No Mario. Ese mundo se acabó. Apareces como un nerd frente a un electorado joven. No vas a ganar nada. Ni influencias ni prestigio dándole en el gusto a los poderosos del mundo. Tu rol de traductor del arcano esotérico está pasado de moda. Créeme.

octubre de 2022

 


viernes, 30 de septiembre de 2022

GOBIERNO DE BORIC SE SUPERA: LOGRA JUNTAR LA MENTIRA CON LA ESTUPIDEZ

 Leo en Economía y Negocios de El Mercurio del día 28/9/22 la siguiente noticia “Meta de descarbonización a 2024 se supera con salida de dos centrales esta semana”. Salen de la oferta eléctrica dos centrales más. Este “gran logro” del gobierno de Boric fue el fruto de un ejercicio que ha demandado enorme esfuerzo: apagaron los interruptores. Con este gran esfuerzo los chilenos perdemos 1.135 mega watt de potencia instalada y efectiva a disposición de los hogares y empresas chilenas, de los 5.281 que disponíamos. Una gran meta. Ayudaremos al planeta.

Pero sucede que ese mismo día, el cuerpo de noticias internacionales nos informa que el gasoducto Nord Stream ha sido víctima de un sabotaje que impedirá la provisión de gas a Europa, y que la consecuencia de esta interrupción significará que el gas en el mercado internacional subirá entre el 15 y el 25%, continúe o no la guerra de Rusia con Ucrania. Dice la prensa que no se sabe quién cometió este acto terrorista; si fue Rusia o EEUU, lo que es completamente indiferente porque a ambos son exportadores netos de gas natural, que se verán beneficiados por igual. Todos los que no producen gas natural, serán más pobres y los que lo producen más ricos.

Volviendo a nuestro país de “cerebros” voy a sintetizar como se llegó a esta genialidad de destruir el capital de la economía chilena sacando de circulación el 20% de la capacidad de producir energía.

1.      Circula la tesis dominante que el clima se está calentando en todo el planeta. ¿Verdadero o falso? No hay evidencia científica que el clima se esté calentando porque no hay capacidad para medir globalmente un fenómeno de esa naturaleza. Lo que relata la prensa y la TV con gente refrescándose en las plazas es eso: un relato, sin correlato empírico.

2.      El supuesto calentamiento global sería por causas antropogénicas, es decir lo causaría el hombre desde los albores de la revolución industrial. La quema de hidrocarburos produciría un exceso de dióxido de carbono en la atmósfera que actuaría como un invernadero impidiendo la liberación de calor desde la corteza y asándonos como pollos al horno. ¿Verdadero o falso? Falso. Por las siguientes razones:

a.      El dióxido de carbono es un gas incapaz de producir un efecto planetario porque su densidad es ínfima.

b.      La proporción del dióxido antropogénico, es decir generada por acción del hombre, es ínfima respecto de todo el dióxido de carbono presente en la atmósfera. Por ejemplo, el estallido de los Volcanes Hudson, Chaitén y Calbuco en menos de diez años solo en Chile, produjo más dióxido de carbono que el hombre desde los albores de la era industrial.

c.       La presencia de ese gas en la atmósfera es esencial para la vida del planeta. Sin él desaparecería el reino vegetal y por consecuencia el hombre.

3.      Los principales liberadores de dióxido de carbono a la atmósfera no participan del acuerdo de reducir las emisiones. Uno de ellos es China, que sigue construyendo centrales térmicas a gas y a carbón a gran velocidad. Según dan cuenta las mismas autoridades chinas, los últimos tres años se ha incrementado anualmente la potencia instalada en China cinco veces la potencia instalada total de Chile. Es decir, en tres años han entrado en operación en China más de quince mil mega watt que liberan dióxido de carbono a la atmósfera.

4.      La “cooperación” de Chile a la supuesta mitigación del supuesto calentamiento global es pues completa y absolutamente inútil al fin declarado.

En cualquier caso, las centrales a gas y a carbón producen dióxido de carbono por igual. Cabe preguntarse ¿por qué no apagamos mejor las centrales de gas que sale más caro? Porque las de carbón son más contaminantes de otros gases, responden los expertos. ¿Pero el objetivo no era solo el dióxido de carbono? Es que resulta más cool la palabra “descarbonizar” porque el carbón es negro y tizna. Cabe destacar que las centrales a carbón de última generación casi no contaminan porque disponen de filtros que liberan las emisiones de sulfuros que en los años 50 y 60 causaban desastres ecológicos en Puchuncaví en Chile o en la cuenca del Rühr en Alemania.

Ah, se me olvidaba la otra gigante mentira: reemplazaremos la generación por las energías renovables no convencionales. Esta no es ya una mentira, es un fraude. Las famosas ERNC, no son no-renovables (los equipos que las generan tienen una depreciación aceleradísima); jamás podrán suplir a las mega centrales hidroeléctricas y termoeléctricas porque jamás aseguran la provisión de energía. Tienen potencia instalada que siempre será inferior a la potencia disponible. Con el transcurrir de tres a cinco años se podrá saber cuál fue su aporte real al sistema interconectado, pero jamás podremos depender de esa tecnología en exclusiva.

La agenda de renovación energética la impuso las naciones unidas. Se habló de descarbonizar y no de desmontar la termoelectricidad en general, porque el carbón es barato y no afecta a los mega millonarios que manejan el mercado mundial del gas. Los productores de carbón en el mundo están dispersos y carecen de voz potente. Los de gas son pocos y roncan. Así de simple.

Entonces nuestro presidente capitán planeta, quiere ser un Greta Thumberg 2.0. Para eso adelanta la descarbonización y le regala al mundo dos años de higiene ambiental. Pero supera a la adolescente torva y mal agestada porque ha efectuado un logro notable: juntar la mentira -calentamiento global, antropogénico, generado con los hidrocarburos y principalmente por el carbón- con la estupidez -hacer la matriz eléctrica dependiente exclusivamente de la provisión de gas natural, justo en la fecha en que ese insumo inexistente en nuestro país se hará al menos 20% más caro.

Con Piñera sufrimos la destrucción de la autarquía eléctrica cuando saboteo ilegalmente junto a su ministro Longueira el proyecto Hidroaysén. Pero su sucesor Boric lo está superando ampliamente porque sus logros como Capitán Planeta nos dejarán con un precio de la energía que significará pobreza y dependencia.

Septiembre 2022

lunes, 19 de septiembre de 2022

BORIC: EL SEÑORITO SATISFECHO

 

El episodio del rechazo -con elástico- de las cartas credenciales del embajador de Israel por parte de Gabriel Boric Font, ha puesto de manifiesto la tipología mental de quien ocupa el cargo de jefe del Estado. En diciembre del año 2021[1] publiqué una columna en este blog, para perfilar la condición sicológica de quien asumiría la jefatura del Estado y de la generación que lo eligió. Hablé entonces de quienes siendo superados por las circunstancias del mundo complejo y percibido como hostil, asumían una perspectiva binaria de un mundo imaginado por ellos, poblado por víctimas y victimarios.

Pero el episodio del embajador rechazado, además de confirmar la perspectiva victimista a través de la cual Boric y su generación observa el mundo, ha develado una segunda distorsión de consecuencias mucho más graves en quien ocupa el cargo de presidente de Chile, por el daño que puede causar a los chilenos, y que desde luego ha causado con su lamentable decisión. Conducta a la que Ortega[2] describe como, el síndrome del señorito satisfecho.

Esa tipología humana que ha parido la sociedad de masas en la que vivimos, al encontrarse rodeada de instrumentos prodigiosos, de medicinas benéficas, de Estados previsores, de derechos cómodos, ignora, lo difícil que es inventar esas medicinas e instrumentos y asegurar para el futuro su producción; no advierte lo inestable que es la organización del Estado, y apenas siente dentro de sí obligaciones. El señorito satisfecho es el que cree poder comportarse fuera de casa con los caprichos que le son tolerados en casa. Cree que nada es fatal, irremediable e irrevocable. Por eso cree que puede hacer lo que le dé la gana.

Israel es un lejano país poblado de gentes que se levantan todos los días consientes que deben ejercitar su voluntad de resistir y acometer contra adversidades naturales y sociales, asumiendo que su modo de vida se encuentra en constante peligro de extinción por esas adversidades. ¿Por qué lo hacen? Tienen sus complejísimas razones históricas colectivas, que cualquiera que tenga relaciones diplomáticas con ese admirable pueblo debiese tener meridianamente claras, sobre todo cuando, como nuestro país, se tienen relaciones comerciales que lo ligan estrechamente. A la voluntad de los israelíes se les opone un pueblo con una historia también milenaria, que tiene del mismo modo sus complejas razones para oponerse a la voluntad del estado de Israel y que por razones complejas de describir, manifiestan una eficacia menor para hacerlo. ¿Desde cuando existen en el mundo este tipo de conflictos? Desde siempre.

¿Como observan esta realidad los victimistas? Identificando en el conflicto una víctima y un victimario. No hay matices. Todo en su mundo es binario y rechazan cualquier advertencia de la complejidad del fenómeno. La política no es el arte del gobierno del estado hacia el bien común. La política para los victimistas como Boric, es poner una frontera entre los buenos y los malos, como cuando vemos una película de western. Así lo ha hecho en toda su estrecha existencia: discutiéndolo entre amigos al calor de las piscolas a las tres de la mañana.

Y aquí viene lo grave: Elijo en el conflicto quién es víctima y quien es victimario, como se eligen huevos blancos o huevos de color en un anaquel de supermercado, y obro en consecuencia. ¿Cómo? Con la actitud del señorito satisfecho, sin atisbo de responsabilidad por la consecuencia de mis actos. ¡Pero sucede Gabriel que eres jefe de Estado de una nación poblada por dieciocho millones de almas que dependen y sufren las consecuencias de tus caprichos! Me importa un bledo. Las cosas se solucionan solas. Así he visto siempre el mundo en la comodidad de mi existencia.

¿Tenemos conciencia los chilenos de la envergadura del peligro de tener esta categoría de dirigentes? Creo que no lo suficiente.

No hay duda de que una parte significativa de los chilenos estamos conscientes de que Boric es un socialista que aspira a una sociedad planificada y hostil a las libertades personales que muchos defendemos. Efectivamente existe un peligro de que se imponga esa agenda y por eso somos opositores a su gobierno. Pero ese no es el peligro más grave que su permanencia en la jefatura de estado supone.

El mayor peligro es de tener un presidente con una alteración en la percepción de la realidad, como el que manifiesta a través del episodio comentado. Estamos gobernados por una persona sin trayectoria vital. No digo sin experiencia política porque eso puede tener remedio. Estamos gobernados por un señorito satisfecho, quien no solo no tiene las aptitudes prudenciales para ejercer el cargo, sino por quien no desea tenerlas. Estamos gobernados por quien la experiencia nada le sirve porque ya resolvió de modo definitivo su estrecho mundo poblado por buenos y por malos.

Ojo con un detalle del episodio: el rechazo de las credenciales pretendió ser con elástico; “por ahora” aclara el comunicado. Es decir, para manifestarle al estado y al pueblo de Israel, su inane opinión, que ellos son los malos de esta película de western que es la realidad.  Es decir, el rechazo lo hizo Boric pretendiendo que no debiese tener efecto adverso alguno. ¿No es esto manifestación clara de una percepción alterada de la realidad?

Señores miembros del Congreso nacional de todo el espectro político: ¿No es el momento de pensar en una acusación constitucional, antes que sea muy tarde?

Setiembre de 2022

martes, 6 de septiembre de 2022

Y AHORA ¿QUIEN PODRA DEFENDERNOS?



Recordará el lector que la pregunta que intitula estas letras es la que se hacen las víctimas de los villanos en El Chapulín Colorado, del inmortal Bolaños. Aparecía el torpe superhéroe respondiendo; ¡yo! Y luego cometiendo todo tipo de chambonadas con infinita torpeza, pero siempre de buena fe. En el desarrollo de la comedia, nunca solucionaba nada y por lo general agravaba los problemas.

Los resultados del plebiscito de salida, previsible en su preferencia por el rechazo, ha sido imprevisto en cuanto a la magnitud de ese rechazo. Toda la orquesta financiada desde hace mucho por dinero de fundaciones globalistas, dinero de los impuestos de usted estimado lector, y la desembozada vocación de la clase política de cuidar exclusivamente su pega y espacio de poder, no fueron suficientes. El votante, ante el peligro de perder la soberanía de Chile reaccionó masiva y lúcidamente, especialmente en los sectores más desposeídos. La derecha se esmeraba en que el resultado fuese estrecho en favor del rechazo para legitimar sus cesiones y concesiones a la izquierda que busca “cambiar el modelo”. Y por ello entre esa casta ilegítimamente privilegiada pande el cúnico como decía nuestro Chapulín.

Mi referencia al Chapulín pretende prevenir la infinita torpeza que significaría hacerse la pregunta desde la perspectiva pasiva del mundo y de la vida; y ahora ¿quién podrá defendernos? Al hacernos esa pregunta, aparecerán los chapulines de la clase política diciendo; ¡yo! Y, al igual que Chapulín, no harán otra cosa que chambonadas, pero en este caso de mala fe, tal como El Acuerdo por la Paz y la Democracia de noviembre de 2019. Y ello porque, metaforizando nuestra circunstancia, es un hecho que la clase política no ha dado el ancho, y le faltan palos para el puente para encontrar la solución. Y por eso seguirán metiendo la pata en el balde como los tres chiflados hasta que los desalojemos y los reemplacemos.

Si nos comportamos como adultos y como demócratas, debemos pues cooperar en la formulación de las preguntas desde una perspectiva activa sin esperar que los chapulines políticos continúen con sus cambonadas. Propongo para empezar:

a.       ¿De dónde viene el malestar?, que lo causó y que hizo posible el apoyo popular del 19 de octubre de 2019. No se trata desde un principio de condenar o justificar la o las causas. No importa inicialmente concluir que esas causas sean torpes, irracionales, sean justas o injustas, sean legítimas o ilegítimas. Se trata primeramente de identificarlas. La clase política encargada de hacerlo ha errado sistemáticamente impulsada por el temor y se ha visto arrastrada perrunamente en un relato de la izquierda revolucionaria. Tampoco en este ejercicio salgamos por la ventana del problema, señalando que la causa suficiente y necesaria ha sido una mega conspiración terrorista diseñada por extranjeros perversos. Y conste que yo conjeturo que puede haber existido tal asonada terrorista intermediada por una conspiración. Pero lo que no creo es que sea la causa suficiente y necesaria de la crisis. Tampoco descansemos cuando desentrañemos una causa. Porque la vida nunca ha sido sencilla y este complejo fenómeno que afecta a nuestra patria – el malestar- tiene sin duda varias causas inmediatas y mediatas.

 

b.       ¿Hacia dónde podemos conducir ese malestar para superarlo? Antes de respondernos a esa pregunta, debemos tener presente que hay dos puntos de partida. Dos premisas radicalmente distintas para transitar en la búsqueda de la verdad. Esos dos caminos radicales son el que se funda en la concordia como posibilidad, y el segundo que se funda en el conflicto como fatalidad. Los hombres y mujeres de buena voluntad, debemos oponernos tenaz y militantemente como respuesta al conflicto como fatalidad, y debemos transitar generosamente por el camino de la concordia. Pero hay que decir que con solo tomar la opción de la concordia no habremos dado respuesta a la pregunta. Pero al menos sabremos por donde no debemos conducir ese malestar.

El del conflicto como fatalidad sigue la tradición bíblica del primer hijo de mujer, que levantó la quijada de un burro y la dejó caer contra su hermano Abel, llegando así a la síntesis del primer conflicto dialéctico de la historia. El materialismo dialéctico, que es la representación racional de la emoción de Caín – alguien, que no soy yo, es culpable de mi adversa condición -; es una emoción omnipresente en el género humano y basta acicatearla como hacen los marxistas para que prenda como el fuego en el pasto seco. Fue así como esa nefasta doctrina seudo filosófica, parió en el siglo XIX al comunismo marxista. Como en Chile pocos leen y menos entienden lo que leen, aún existe un partido comunista chileno - el único políticamente activo en el mundo- sin tener en cuenta sus militantes y simpatizantes, las lecciones de Solyenitzin en Archipiélago Gulag o del Libro Negro del Comunismo Chileno escrito por el profesor Mauricio Rojas, o de El Rescate de Chile de Eudocio Ravinés y un largo etcétera de testimonios y relaciones sobre los horrores provocados por esta ideología homicida. Pero aparentemente “superadas las síntesis” de los horrendos genocidios comunistas, el materialismo dialéctico ha parido otros engendros de menor peso conceptual, pero no de menor capacidad para hacer daño: la ideología de género, el indigenismo, el ecologismo y otros victimismos varios; todos ellos promoviendo el conflicto como partero de la historia.

El conflicto es inherente al género humano, pero su uso sistemático en política no le da la virtud de ser el partero de la historia como decía el fatal Carlitos, sino más bien el panteonero de la historia. La parálisis intelectual que padece nuestra derecha política, fruto de una fatal mezcla de estulticia y de frivolidad, no sabe, no conoce y no quiere saber estas cosas. Por eso se deja arrastrar hacia el abismo que los únicos que hacen política en nuestro país los arrastran: los comunistas.

Objetado pues el conflicto como camino de liberación, estaremos – que no quepa duda- sin el concurso y la cooperación de quienes han obliterado o sellado sus mentes con las premisas del materialismo dialéctico y obraremos con su resistencia. Esta disposición inspirada por la virtud de la fortaleza es la que les ha faltado a nuestros mediocres dirigentes políticos.

La tarea entonces será cuesta arriba y consistirá en discernir cuál es el camino de concordia y cooperación que haga posible suprimir ese malestar y expandir la inteligencia, la libertad y la prosperidad de los chilenos, teniendo presente esos objetivos escalonados y en ese orden.

 Es extraordinariamente importante jerarquizar esos objetivos colectivos. Primero la inteligencia, sin la cual no hay espacio a la segunda, la libertad. Y teniendo cada ciudadano el control de su destino personal – es decir, siendo libre- solo entonces aspirar a la tercera: la prosperidad.

 La prosperidad en Chile, divorciada de la inteligencia prudencial, y del gobierno personal de cada individuo, ha propiciado la avidez imprudente del consumismo, estimulando la crónica impericia del chileno para las decisiones económicas racionales de gasto, ahorro e inversión. Y esa crónica impericia induce a muchos a estar dispuestos a enajenar su libertad por las certezas que ofrezca (que nunca cumple) el papá estado. La prosperidad sin inteligencia induce a estar dispuestos a enajenar su libertad por las certezas que ofrezca (que nunca cumple) el papá estado. La prosperidad sin inteligencia y sin libertad es una piñata colgando con el cuerno de la abundancia que nunca se puede alcanzar y que genera ansiedades, angustias y conflictos infinitos.

 La codicia de los ricos – causa basal de la suicida concentración económica-, es también expresión de la falta de inteligencia de gran parte de nuestra clase empresarial, que, con un narcisismo obtuso se auto perciben como una élite interesada por el futuro de Chile, y cualquier observador mínimamente lúcido los percibe como una cofradía de rastacueros[1].

 Cuando hablamos de un camino de concordia y cooperación, nos referimos a instaurar normas de conducta sociales y jurídicas que hagan posible que todos los chilenos sean partícipes de esa triple expansión. El liberalismo económico y otros ismos con recetas ideológicas, nos ha pretendido convencer de la imposibilidad de aquello: O se promueve a rajatabla el individualismo económico y la libertad de hacer lo que me venga en gana, o perecemos en el totalitarismo socialista. Así el crecimiento económico es la única llave a un estado impreciso -definido solo estadísticamente- llamado “desarrollo económico y progreso” al estilo del llamado primer mundo, hoy en pleno colapso. Porque habiendo entre sus cultores poca lectura y/o comprensión lectora, han olvidado que existe la justicia prudencial y distributiva, virtud inherente a la función gubernativa y legislativa, ineludible a la hora de cimentar una legitimidad del estado que ordene la convivencia colectiva.  

Respondiéndonos esas y otras preguntas enfocadas por la concordia a impulsar a nuestro querido Chile, crearemos lo que hoy está ausente del debate: la opinión pública, mediada por la razón, y no por la prensa y las empresas de encuestas, compradas ambas por agendas globalistas de los dueños del dinero mundial.

Septiembre de 2022



[1] Dicho de una persona Incultaadinerada y jactanciosa.